Como muchos boxeadores de su época llego desde Iquique a Santiago, en donde comenzó a trabajar en el Matadero de barrio Huemul, así pudo adquirir la fortaleza necesaria para dedicarse al boxeo, partiendo en veladas amateur en barrio Franklin,  se hizo famoso por saber utilizar sus dos manos sin mayor dificultad. Pero, falto del llamado instinto asesino para poder ganar por la vía rápida, se dedicó gran parte de su carrera al boxeo amateur ya que para él era una diversión y no una obligación como seria si lo hiciera en el box rentado.

Gano dos veces el torneo amateur sudamericano en peso medio y participo 10 años seguidos desde 1943 en el complejo torneo nacional, que incluía los más graneado del boxeo en Chile, desde los clubes obreros de la capital, Matadero y FFCC, las universidades, las Fuerzas Armadas y desde regiones siempre fuerte Iquique, así las cosas, se requería mucha habilidad para estar en la cúspide del torneo nacional.  Cuando se le preguntaba porque no pasaba al boxeo profesional, comentaba que en el amateur podía hacer lo que él quería.

 

Al parecer a Picho no le agradaba en mayor medida la disciplina técnica, de hecho viajo hasta Sao Paulo al Campeonato Latinoamericano y mientras el famoso Fernandito estaba en sus últimas peleas profesionales por tierras cariocas, trato de inculcarle algunos conocimientos técnicos, sin embargo, a Picho no le hacían mella los consejos.

Habían cosas particulares en su boxeo, era reconocido como una potencia en los pesos medios, durante 10 años fue finalista o campeón del torneo nacional, su habilidad era indiscutible, siendo un hombre de compleción robusta por su trabajo en los mataderos de barrio Huemul, manejaba bien sus dos manos, pero también era frio y cerebral, podía esperar o recibir tranquilamente para dar vuelta la pelea como lo hizo espectacularmente en 1949 con su rival de la Armada en la final del campeonato nacional.

La prensa le criticaba esta supuesta falta de iniciativa, sin embargo su estilo estaba en contra de los dictámenes de la época, ya que era común la existencia de boxeadores rudos que intercambiaran golpes para entretener al público, esto último era adecuado para el boxeo profesional, pero no para el boxeo amateur. En este sentido Rodríguez entendía el sentido de su boxeo y su aplicación práctica, lo que desmiente la supuesta critica de falta de iniciativa, otro de los aspectos que también puede estar desarrollado con el poco interés en el boxeo profesional, tiene que ver con las crisis económicas producto del agotamiento del sistema de sustitución de importaciones hacia 1946, cuando la falta de productividad nacional se agudizo hasta 1952, por lo tanto el profesionalismo era un salto al vacío, sin mayores expectativas económicas, sobre todo en una escena nacional dominada por Fernandito o Godoy hasta 1950.

Esto último nos habla de Picho Rodríguez como un hombre sensato que sabía elegir los momentos en los cuales actuar, así fue como hacia 1954 decidió dar el salto al boxeo profesional en la categoría de pesados. Ahora bien después del retiro de Godoy y Balbontín en 1950 esta categoría era más bien un evento local, en la cual Rodríguez tampoco arriesgaba su integridad, retirándose en la cúspide ese mismo año, Picho siempre supo controlar sus tiempos tanto arriba como abajo del ring.