Hace algunas semanas visitamos Huemul para poder realizar un reportaje fotográfico, el lugar de apariencia clásica, tiene en el ambiente el olor a sudor y clase obrera, no es un lugar esterilizado, para que el público lo vea “lindo”, conserva la esencia del boxeo, entre sus aparatos, peras locas, sacos LUS de esos que ya no se ven, su espejo en el muro y sus mancuernas. Todo el conjunto de aparatos existe ahí solo con una función, “aprender boxeo” como me lo dice con convicción su dueño Don Vladimir Hervé, suena a tautológico, pero no es un gimnasio de estética, si bien cada uno trabaja en lo suyo con dedicación, algunos golpeando sacos con gran potencia, otros sobre el ring desplazándose con movilientos agiles, y algunos pulen su técnica frente al espejo, cada uno está en un proceso consigo mismo y el boxeo, en el cual algunos aprenden, buscan metas deportivas y otros lograr la perfección estética.

¿Cuál es la magia del Club Huemul?, esa es la pregunta, un cercano que fue por primera vez, me comento “esta debe ser la primera vez que estoy en un ambiente en donde se respira boxeo”, en donde nadie se queja y cada uno trabaja con silencio en lo suyo, en la construcción de su boxeo. Parece ser uno de los representantes del boxeo de la vieja escuela como el Club México, que es más masivo y también un tanto más impersonal. Eso es lo que particularmente conserva este lugar, el patrimonio del boxeo en sus primeros años de formación, es precisamente esa resistencia al marketing lo que lo hace atractivo, la construcción de un estado identitario, en el cual, sudando bajo sus altos techos, te sientes parte de algo distinto, no es combatir el stress, ni ser un súper humano de crossfit, tampoco tener el cuerpo perfecto. Es sencillamente sentirse a gusto con lo que representa el boxeo y como vivirlo en primera persona, entre sacos, mancuernas, sudor y espejos.

Ubicado en uno de los barrios patrimoniales de Santiago, el club Huemul ubicado en Nataniel Cox 2039, fundado en 2001, es un club obrero de pura cepa, Don Vladimir Hervé su docente y dueño, me dice “aquí nadie viene a bajar de peso, acá es boxeo lo que se enseña y lo proclama con orgullo“, un club que mantiene la tradición del boxeo en Chile desde el siglo XX. Una agradable visita a uno de los lugares patrimoniales de Santiago. Sin duda un lugar rudo y puro en donde se puede practicar el boxeo desde su mas primigenia expresión. Teléfono 225555891, Metro Franklin Clases todos los días de 7-9 de la tarde.

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