Un desconocido plan que la federación de boxeo desarrollo durante 1972, publicado en los números de la revista del organismo durante ese año. El director de aquellos años, Alberto Palacios junto con el mítico entrenador Sabino Villaroel, tenían la preocupación sobre un tema de profunda importancia para el boxeo nacional. La unificación de los criterios de enseñanza del boxeo amateur a lo largo del territorio nacional. Los directivos de la época estaban conscientes que la formación de una escuela “nacional” del boxeo chileno, era sumamente necesaria para la correcta implementación de un modelo de desarrollo futuro del boxeo y sus logros deportivos, dada la situación política del gobierno de la Unidad Popular en 1970-1973, la influencia y venida a territorio nacional de delegaciones cubanas de boxeo fue dando espacio a la necesaria reflexión, en torno a la unificación de criterios técnicos y de preparación física en el territorio nacional, así mismo la organización de campeonatos locales y barriales de manera más masiva.

El histórico Sabino Villaroel, se refería al tema así “ Busquemos en los sistemas de enseñanza, fallas de organización y reglamentación, preparación física del box entre nosotros, hemos tenido muy pocos boxeadores disciplinados y constantes, capaces de pasarse media vida en el gimnasio y no fallar un solo día al footing matinal. Nuestra escuela se estancó en la mecanización y un puñado de conocimientos, como si no existiera un estilo antagónico en el cual perfeccionarse, otras distancias, otros sistemas de boxeo.” [1]

La opinión de Sabino Villaroel, era contundente en torno a las necesidades de desarrollo del boxeo chileno, existía poca disciplina y pocos conocimientos, que hacían alcanzar un límite al desarrollo pugilístico, sumado a la falta de normalización de entrenamientos y conocimientos de las escuelas internacionales. Recordemos que, por esos años, la escuela cubana, soviética y norteamericana, eran primeras a nivel mundial y en Chile la influencia norteamericana había hecho escuela, pero ya era ampliamente superada por el bloque soviético, sobre todo en términos de entrenamiento deportivo.

La idea de implementar estos cambios entre 1974-1975 se vio truncada por la dictadura cívico militar que sufrió nuestro país y semejantes ideas se guardaron para siempre. La historia no siempre es memoria, también puede ser semillero de ideas para el futuro.

[1] Revista de la Federación de Boxeo, Septiembre 1972.