Es 1931 y un belga de 25 años, preparaba al equipo nacional para el campeonato sudamericano de Montevideo. Su nombre era Arturo “Tato” Schakerls, la más reciente contratación de la federación de boxeo. Un hombre que había viajado peleando con un record de 161 combates y aprendiendo, por Bélgica, Francia, España, Suiza, Alemania, Estados Unidos, México y Cuba. Su historia parece a ratos increíble, conoció a George Carpentier en su mejor momento, y en Estados Unidos entreno con Genne Tunney. O al menos eso era lo que decía en Chile. En una época en donde los extranjeros, podían contar grandes aventuras y sus historias eran difícilmente comprobables, pero un hecho si fue cierto, Schakerls, fue entrenador de la federación de boxeo por largos años. Desde 1931-1945, al menos existe registro de su participación activa en el boxeo nacional.

El amateur seria a larga el gran formador de los campeones de los años 50, como Miguel Salfate, German Pardo y muchos otros. Ya en 1917, Manuel Sánchez había hecho escuela, de intercambio y distancia corta. Sin embargo, ese proceso al largo plazo solo mermaba las condiciones de los nuevos boxeadores y terminaba con sus capacidades al corto plazo. Recordemos que era una época en la cual, los implementos de seguridad eran prácticamente inexistentes, por lo tanto, la “Escuela Chilena”, era una forma rápida de limitar las capacidades físicas a corta edad.

Foto: Tato Scharkerls, Los Sports 1931

Era necesario un cambio, en el caso de Scharkerls, introdujo tres aspectos, de suma importancia, las fintas, el contra golpe y el mayor uso del jab para iniciar las combinaciones. Así mismo trabajo en la formación de cuadros juveniles para el futuro, la tarea de Scharkerls fue ardua, potencio las competencias y la formación de clubes. Ya que, a su juicio, solo la mayor cantidad de competencias, podría mejorar el nivel nacional. Bajo su dirección Chile alcanzo varios campeonatos sudamericanos y la formación de campeones en su etapa juvenil.

Scharkerls fue una apuesta atractiva en una época en la cual, se buscaba con ahínco formar en base a sus experiencias adquiridas a las nuevas generaciones de boxeadores. En un país que en esa época tenía una dilatada competencia profesional, el boxeo era un deporte masivo.  Tato Scharkerls se radico en nuestro país, y bajo su influencia, se desarrolló parte del boxeo europeo, de guardia perfilada y uso del jab. Fue un avance en la época, aunque lamentablemente, sus conocimientos se perdieron con él. Ni en la época (como tampoco en la actualidad), existió una formación regular de entrenadores, lo que hizo que la influencia de Scharkerls se perdiera en el tiempo y no perduraran o evolucionaran sus conocimientos. Ya en 1950, la antorcha la tomo el célebre Antonio “Fernández” Fernandito, quien también logro implementar algunos aspectos de su boxeo estilista, bajo su tutela se dio el mayor logro del boxeo chileno olímpico, las medallas de Melbourne en 1956.