Cuando boxear resulta fatal

Dos boxeadores fallecidos en la misma semana, aunque en rings separados por miles de kilómetros, han sacudido al mundo de un deporte de por si violento y por consiguiente altamente peligroso. Como era de esperar, enseguida surgieron las críticas de los extremistas que piden su prohibición, en contraposición de quienes lamentan tan trágicos desenlaces pero no van más allá de expresar: “…son cosas del boxeo¨. Ni una ni otra.

Las idas y vueltas de Canelo

Es hora que cada uno acepte la responsabilidad deportiva y el respeto hacia el público que, en definitiva, es quien respalda el negocio. Aquí no se trata solamente de ganar dinero fácil, a no ser que alguien pueda convencerme que los 15 millones de dólares embolsados por Álvarez en su combate frente al “turista” Fielding o los 35 millones de la cómoda faena contra Jacobs, significaron algún riesgo.

Pernell Whitaker: un zurdo para la historia

En lamentable final, cruzando una calle de Virginia Beach, a eso de la 10 de la noche del domingo, falleció atropellado por una pickup…. tenía 55 años. Un epílogo amargo que sacudió el ámbito de este deporte donde a veces la gloria y la desgracia parecen entremezclarse, como una extensión dramática de lo que vemos sobre un cuadrilátero.