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El norteamericano Devin Haney derrotó por fallo unánime a Vasily Lomachenko y retuvo los cinturones de las 135lbs.

El combate realizado en el MGM Grand Arena de Las Vegas, tuvo como protagonista a un salón de la fama y a un campeón que no termina de convencer a los fanáticos ni a los promotores que es la gran estrella por los títulos que ostenta.

Las tarjetas de los tres jueces dieron como ganador al actual campeón (116-112 y 115-113 x2), Devin Haney, y después de la lectura del fallo los abucheos no se hicieron esperar por parte de los presentes ni el lanzamiento de vasos de cerveza hacia el ring.

El fallo fue impopular sin dudas, ¿pero fue justo?

Desde el primer round hasta el último, con unos dos o tres dudosos, las acciones arriba del cuadrilátero fueron favorables a Loma. Su estilo de boxeo y su precisión a la hora de conectar cuando la oportunidad se presentó lo hacen no sólo un boxeador inteligente sino oportunista.

En cambio Haney realizó un buen trabajo al cuerpo para demostrar certeza en sus golpes pero nunca puso en aprietos al ucraniano. Claro que Haney no es un improvisado, pero sus últimas siete peleas, todas ganadas, llegaron a la definición de las tarjetas y esto lo hace menos atractivo para todos aquellos que esperan una definición por KO.

Lo sobresaliente del nacido en San Francisco, California es qué para coronarse campeón de la división tuvo que viajar a Australia primero para arrebatarle los cinturones a George Kambosos Jr y volver a ese país para darle la revancha y ganar en ambas ocasiones claramente.

Ahora bien, el reto de enfrentar a un boxeador de la talla y experiencia de Vasily Lomachenko, infiere una actuación sobresaliente. Hacer algo más de lo visto hasta el momento y desplegar una contundencia que no deje dudas ante el mundo del boxeo. Haney no logró convencer esta noche y por delante le quedan nombres como Gervonta Davis (campeón regular AMB) y Shakur Stevenson (campeón súper pluma OMB y CMB) que decidió ascender de peso.

Luego de la lectura del fallo llegó el momento de hablar de los protagonistas. El vencedor de esta noche no nombró la palabra «revancha» y delegó la responsabilidad de elegir rival para su próxima pelea a su equipo de trabajo.

En cambio el vencido, sólo se animó a decir que “todo el mundo vio lo que pasó hoy”, a pesar de la insistencia del periodista sobre el ring. Más tarde en su camerino rompió en llantos reflexionando sobre lo ocurrido, imágenes que recorren el mundo e indignan a más de uno.

Una vez más en el mundo del boxeo se vuelve a hacer popular la frase de que para ganar en el extranjero contra un local sólo vale el knockout.

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