La campeona olímpica de boxeo defendió su identidad, explicó sus tratamientos hormonales y pidió no ser usada en debates políticos.
La campeona olímpica de boxeo defendió su identidad, explicó sus tratamientos hormonales y pidió no ser usada en debates políticos.
Una lesión le impidió formar parte del equipo de boxeo femenino estadounidense en los Juegos de Londres 2012, pero el fin de su sueño olímpico marcó el comienzo de su transformación de mujer a hombre.






