
El invicto texano dejó en claro que su verdadera motivación en el boxeo es deportiva y personal: ganar títulos mundiales y medirse con los mejores, sin dejarse seducir por el brillo mediático.
🥊 Vergil Ortiz Jr. no busca convertirse en una superestrella ni acumular seguidores en redes sociales, sino conquistar campeonatos mundiales y demostrar, primero ante sí mismo, que pertenece a la élite del boxeo.
🏆 El púgil de Grand Prairie, Texas, marcha invicto con récord de 24-0 (22 KOs) y es el actual campeón interino WBC del peso superwelter, cinturón que conquistó ante Serhii Bohachuk y defendió luego frente a Israil Madrimov y Erickson Lubin, consolidándose como uno de los nombres más peligrosos de la división.
🗣️ “El objetivo no es ser una superestrella, el objetivo es pelear con los mejores y probarme a mí mismo que soy el mejor”, explicó Ortiz, remarcando que no le interesa la fama ni la popularidad digital, sino el significado profundo que representa un cinturón mundial.
💪 Para Ortiz, los títulos son mucho más que un trofeo. “Quiero despertar cada día y ver esos cinturones en la pared”, afirmó, definiéndolos como la representación física del sacrificio, el trabajo duro, las lesiones y los años de esfuerzo acumulados desde su infancia.
🔥 En su pelea más reciente, Ortiz dejó una fuerte impresión al noquear a Erickson Lubin en el segundo asalto, atrapándolo contra las cuerdas y dejándolo inconsciente de pie, una actuación que silenció a quienes advertían que el estilista zurdo podía complicarlo.
🧠 El texano reconoció que la preparación fue clave para ese resultado. “No es nada fácil, especialmente contra un boxeador del nivel de Lubin”, señaló, destacando que pasó cuatro meses de campamento puliendo su técnica y su enfoque.
👀 De cara al futuro, el nombre de Jaron “Boots” Ennis aparece como una posibilidad atractiva, aunque aún sin confirmación oficial. Otras opciones sobre la mesa incluyen a Errol Spence Jr. o al campeón mundial WBC Sebastian Fundora.
🔮 Consultado sobre la chance de enfrentar a Ennis, Ortiz fue cauto pero optimista. “Es más que posible”, aseguró, dejando claro que su camino está guiado por un solo principio: enfrentar a los mejores para alcanzar la cima, sin distracciones externas.






