El gimnasio santiaguino LibraxLibra informó la desvinculación del profesor de boxeo Jorge Rojas tras ser acusado por su pareja de violencia de género.

“Nuestros valores y principios son claros y no avalamos en ningún caso la violencia. Nuestro club se caracteriza por el buen trato, la cercanía con nuestra gente, el respeto ante todo y este tipo de actos no nos representan”, señalaron en un comunicado publicado en sus redes sociales.

Rojas se desempeñaba como instructor en la sucursal del gimnasio ubicado en avda. Ossa que hace más de tres meses dejó de pertenecer a LibraxLibra. Sin embargo, durante estos días de pandemia se encontraba realizando un reemplazo para clases online que está promoviendo el gimnasio.

La denuncia fue publicada por el boxeador Richard Silva a nombre de la pareja de Rojas, Yanira, e involucra la publicación de audios y fuertes fotografías de ella con hematomas en el rostro y manchas de sangre.

Según su relato, ellos mantenían una relación desde hace tres años y los hechos de violencia tienen antecedentes desde los últimos dos, que incluso lo llevaron a él a tomar terapia psicológica.

Él me culpaba de sus arranques de ira y deficiencias en el ámbito sexual debido a una infidelidad que cometí hace años”, explica.

Tras los últimos hechos, que de acuerdo a este testimonio habrían implicado un cabezazo y golpes de puños, ella constató lesiones y realizó la denuncia por violencia de género.

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FUNA‼️ Él es Jorge Marcelo Rojas Rojas, 25 años, instructor de boxeo en Libraxlibra boxing club, padre de una hija y mi agresor. Es muy difícil escribir esto, pero hoy decido hablar, para que todos aquellos que son parte de su manipulación sepan quién es Jorge. Si bien algunos de mis cercanos sabían que ya había ocurrido violencia anteriormente, nunca supieron que seguía ocurriendo en silencio. Prácticamente los 2 últimos años (de 3 de relación), me volví parte de su violencia. Nunca he sido sumisa, siempre me defendí, pero la que sacaba la peor parte siempre era yo. Normalicé todas sus agresiones, incluso las que él mismo se propició en una oportunidad en Marzo. Pero seguí creyendo que algún día las cosas cambiarían. Eran idas y vueltas, siempre hacía promesas del tipo “voy a cambiar”, “voy a hacer terapia” (terapia que a la segunda sesión dejó tirada), “esta vez será mejor”, etc. No pretendo ser una santa, soy persona y he cometido errores, varios errores. Jorge se dedicó, en muchas oportunidades, a exponerme a muchísima gente, dejándome de loca, tóxica, enferma; obviamente nunca contando la historia completa, nunca habló de sus mentiras, infidelidades, malos tratos, golpes.  Aun así yo seguía creyendo en su cambio y en su “amor”, no sé si por la culpa que sentía a causa de mis errores o por manipulación. Seguramente ambas. No voy a negar que hubo momentos buenos, muy buenos, pero eran pasajeros; dos semanas en casa (casa que decidimos arrendar juntos) y se iba de vuelta a la casa de sus padres… dos semanas y volvía. En esta dinámica estuvimos cerca de 7 meses. Hacia el final, ya sentía miedo constante de sus reacciones. El pasado Lunes 29 de junio (recién llevaba una semana de vuelta en la casa), debido a las fuertes lluvias me indicaron que no fuera a trabajar y me quedé en casa. Jorge decidió realizar sus clases online de manera que también se quedó en casa. Estábamos contentos de compartir un día en nuestro hogar. Sigue en los comentarios! Compartan!

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