
La campeona olímpica de boxeo defendió su identidad, explicó sus tratamientos hormonales y pidió no ser usada en debates políticos.
🥊 Imane Khelif, campeona olímpica de boxeo femenino en París 2024, volvió a enfrentar públicamente los cuestionamientos sobre su género, luego de haber sido vetada por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) en los últimos dos Mundiales por no superar las pruebas de elegibilidad. “No soy trans, soy una mujer”, afirmó con firmeza la boxeadora argelina de 26 años.
🧬 En entrevista con L’Équipe, Khelif explicó que presenta el gen SRY en su perfil genético, algo que definió como “natural”, y detalló que siempre ha entregado toda su documentación médica y hormonal a las autoridades deportivas. “Tengo hormonas femeninas. Tomé tratamientos hormonales para bajar mi nivel de testosterona para las competiciones”, aseguró.
⚕️ La campeona olímpica explicó que los tratamientos se realizaron bajo estricta supervisión médica antes del clasificatorio olímpico. “Estoy rodeada de médicos. Para el torneo de clasificación de París, en Dakar, reduje mi nivel de testosterona a cero”, precisó.
📄 Khelif también apuntó a la falta de respuesta institucional. Confirmó que envió todo su historial clínico y pruebas hormonales a World Boxing, pero no obtuvo contestación. “No me escondo ni me niego a las pruebas. Ya las hice y volveré a hacerlas si es necesario”, sostuvo.
🌍 La controversia escaló a nivel internacional cuando figuras como Donald Trump, Elon Musk y J.K. Rowling pusieron en duda su género. Frente a eso, la boxeadora fue categórica: “Respeto a todo el mundo, incluso a Trump como presidente, pero no puede tergiversar la verdad. Me criaron como una chica, crecí como una chica y siempre fui conocida así”.
🗣️ En declaraciones a CNN, Khelif reconoció el impacto personal y profesional del debate mediático. “No soy transgénero. Soy una mujer. Quiero vivir mi vida. Por favor, no me utilicen en sus agendas políticas”, expresó.
⚖️ La nueva normativa de elegibilidad femenina impulsada por World Boxing volvió a incluir su nombre, lo que provocó otra exclusión provisional y llevó a la campeona a presentar su caso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo. “Cuando publicaron mi nombre, generaron otra crisis y más controversia”, relató.
👩⚖️ Sobre las nuevas pruebas de sexo, Khelif defendió la protección del boxeo femenino, pero con matices. “Deben proteger a las mujeres, pero sin perjudicar a otras mujeres”, remarcó, en un debate que también involucra a la campeona olímpica taiwanesa Lin Yu-ting y a atletas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD).
🏋️♀️ Mientras la polémica continúa, Khelif entrena en París y se enfoca en su próximo gran objetivo: los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. “Muchas chicas ven sus aspiraciones reflejadas en mi recorrido”, afirmó, convencida de que, con el tiempo, la justicia pesará más que cualquier acusación.






