Óscar Valdez fue el ganador. Los jueces presentes este viernes en Tucson, Arizona, decidieron de forma unánime darle la victoria al mexicano. Pero lejos de significar una victoria para el campeón lo cierto es que lo ocurrido esta semana ha significado un gran retroceso en su carrera.

Pasemos a revisar lo que fue la pelea. Robson Conceicao, rival de Valdez, lejos de aminorarse ante quien aparecía como un amplio favorito para la victoria, salió a hacer su pelea y lo hizo de la mejor forma. Manejando la distancia, gracias a su mayor alcance y con una movilidad que pudo mantener durante los doce asaltos que duró la pelea.

Durante todo ese tiempo, los ataques de Valdez fueron en su mayoría estériles. Un sinfin de golpes que se perdieron en el aire y los que lograban aterrizar en el brasileño o iban en dirección a los guantes o a partes del cuerpo que no son puntuables.

Por su parte el brasileño, hizo un gran manejo del jab durante toda la pelea, ya sea como golpe hacia la cabeza, el cuerpo o incluso a la hora de realizar fintas. Trabajo con la izquierda que complemento con una derecha que logró provocar un daño importante en el rostro del mexicano.

Por eso sorprendió de sobremanera la decisión de los jueces. No solo por dar la victoria de forma unánime al mexicano, sino que por las tarjetas: 117-110 y 115-112×2.

Es cierto que el brasileño sufrió el descuento de un punto luego que el referí decidiera sancionar los golpes a la nuca que recibió el mexicano (criterio que no fue el mismo respecto de los golpes que recibió el sudamericano en la misma zona) pero es que incluso con ese descuento la victoria merecía ser del retador.

Mi tarjeta dio 114-113 a favor de Conceicao, en una pelea que tuvo rounds parejos, pero aquellos rounds parejos fueron en su mayoría los que terminaron hacia el lado del mexicano. Los rounds del brasileño fueron claros e inapelables respecto de su superioridad.

Es por estas razones que la victoria de Valdez a la larga terminará siendo una derrota, porque la credibilidad del mexicano ha quedado por el suelo. Un fallo injusto y un doping desestimado en tan solo una semana, es un golpe demasiado fuerte para la carrera de un Valdez que parecía retomar el rumbo luego de su clara victoria ante Berchelt.

Ahora todo es incertidumbre. Claramente Valdez dejó muchas dudas respecto de su desempeño y si el camino es avanzar hacia los ligeros, es muy difícil que el mexicano pueda ser un rival de cuidado en una de las categorías con mayor cantidad de talento de la actualidad.

Tarea difícil para los Reynoso.

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