Para Guillermo Rigondeaux, lo prometido es deuda. Cansado de que se le achaque la etiqueta de aburrido, el campeón cubano afirmó que el 17 de junio los aficionados del boxeo verán una noche como nunca antes en su carrera.

El titular de las 122 libras defenderá su cinturón de la Asociación Mundial (AMB) frente a Moisés Flores (25-0, 17 KO) en la velada de Pay per view que será protagonizada en Las Vegas entre Sergey Kovalev y Andre Ward.

“Algunos dicen que no soy entretenido, pero no es mi culpa que una vez que mis oponentes sienten mi poder, comienzan a correr y dejan de tirar golpes”, expresó Rigondeaux (17-0, 11 KO). “Más allá de eso, voy a darles [a los fanáticos] lo que ellos quieren. Voy a estar en el medio del ring y a ofrecer un espectáculo”.

La pelea entre Rigondeaux y Flores está ordenada por la AMB desde julio del 2016, pero varios factores habían conspirado para que la cita quede en el aire y muchos dudaran de que llegara a producirse.

El último estuvo relacionado con la fallida velada entre Miguel Cotto y James Kirkland, suspendida de manera sospechosa luego de que el estadounidense informara de una lesión en su mano derecha.

Sin duda, la confirmación oficial de este choque en la revancha de Kovalev y Ward ofrece a Rigondeaux una excelente oportunidad para exhibir sus largamente ocultos talentos en un PPV que sí genera expectativas.