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Comenzó a boxear en 1950 en la zona norte, en la salitrera Pedro de Valdivia, que competía en campeonatos con Las Salitreras José Francisco Vergara y María Elena, de Coya sur y norte respectivamente. La salitrera de María Elena fue famosa tanto en la literatura, en donde el protagonista del Púgil y San Pancracio venia de los torneos nacionales. Basaure venció en los torneos de las salitreras, aunque a costa de rudeza y poca técnica. Llego al campeonato nacional, con una técnica rudimentaria y con solo 22 años vino al campeonato nacional desde Pedro de Valdivia en Tocopilla, y disputo el campeonato mediano, que gano con solo tres combates, contra el ariqueño Luis Viacava, Gerardo Ruiz de Osorno y al zurdo Cesar Sepúlveda de Santiago.

Vencer a Sepúlveda fue todo un logro ya que era primera vez que Basaure se enfrentaba a un peleador de guardia cambiada, su habilidad en el boxeo amateur no se basaba en una gran habilidad boxística, si no que por el contrario tenía mucha “intuición” a la hora de desarrollar contramedidas a situaciones nuevas y asimilar las características de sus rivales. Gano el torneo nacional con espectacularidad y como principiante siendo todo una novedad para la época, por sus habilidades innatas para el boxeo a pesar de sus deficiencias técnicas. Basaure volvió a su oficina salitrera y en 1952 paso una temporada entrenando en Santiago, que por esos años era la capital del boxeo donde se encontraban la mayor cantidad de competencias, en los barrios Matta Sur, Franklin y Estación Central, un núcleo obrero en donde la el boxeo tenia amplia difusión, de hecho esta fecha comienza el popular torneo de los barrios el cual era un ambiente propicio para el crecimiento y la competencia boxeril. Sin embargo la posición de amateur de Basaure no se pudo sostener pon mucho tiempo, en Santiago no pudo sostener un crecimiento sostenido de su boxeo con miras al profesional, es así como ya sin recursos ni influencias, debió volver a la Oficina de Pedro de Valdivia y seguir en sus actividades laborales perdiéndose en las arenas de la historia. Para la posteridad si se sabe que su hermano Hugo Basaure debuto en 1953 y estuvo activo hasta 1954, para este caso Basaure fue famoso efímeramente, por victorias contundentes en el Campeonato Nacional, pero que por azares del destino nunca pudo concretar una carrera boxeril como su hermano. La historia de Basaure perfectamente puede ser la del personaje de novela Pedro Caucaman en el Pugil y San Pancracio cuya historia, la de muchos jóvenes que veían en el boxeo un escape a sus monótonas vidas en las oficinas salitreras, maestranzas ferroviarias, minas de carbón y cobre. El boxeo y sus pasajeras victorias, eran muchas veces oportunidad de salir a recorrer el país en búsqueda de nuevas aventuras.