En estos tiempo de pandemia los sueños parecen estar congelados cuando nos llevan a destinos lejanos de nuestros hogares pero el equipo de CBT decidió seguir el llamado del corazón allá por el mes de marzo y llenó una valija con ilusiones sabiendo que su primer destino sería Miami, sin imaginar que esta travesía los llevaría inesperadamente a Puerto Rico para la puesta a punto de un futuro prometedor.

La historia de la familia Villarroel es muy rica desde los años 1950 hasta el presente. Salvador, abuelo de Charlito, fue quien inició la tradición familiar y cambió para siempre la historia del boxeo en Iquique y en todo Chile. Con la creación de la Asociación de Boxeo Centro de Iquique, no solo lograría tener más de 150 campeones nacionales jóvenes y adultos, sino que llevaría al profesionalismo a boxeadores como Juan “La Máquina” Jiménez, Ramón Mascareña, Cristian Olivares, Octavio Fauna y otros, que hacen de Charly Boxing Team uno de los gimnasios más importantes en el país.

El 5 de Marzo, Abraham Tebes, uno de los más destacados pupilos, viajó a Miami para enfrentar a Rafayel Simonyan, a quién le ganó por decisión mayoritaria en un combate programado a 8 rounds. De esta manera, Tebes le demostró a quienes confiaban en él y a sus detractores que no sólo haría el papel de “paquete”, sino que tiene un futuro prometedor en el mundo profesional.

A raíz de esta participación, el grupo entero fue invitado por el promotor Nelson López, a viajar a Puerto Rico para una preparación con desenlace en una velada en el mes de Mayo. Junto a Charlito y “King Kong” Tebes, se encuentran José Argel, Eduardo “Nazareno” Zuleta y Andrés “Pitufo” Viera, un uruguayo que se ganó la amistad del grupo durante la estadía en Miami.
Además López tiene centros de entrenamiento afincados en México y Colombia, y para crear un vínculo a largo plazo le extendió la invitación a CBT de seguir probando su valía en Colombia luego de la presentación en USA próximamente.

Charles Villarroel. La familia Villarroel Medina es oriunda de la 8va región, en la comunidad de Tomé. Todo comenzó con Salvador Villarroel Toledo, de ocupación sastre, pero con el corazón de boxeador en la década del 50 se ilusionaba con viajar a los JJOO, aunque por diferentes razones no pudo concretarlo. De todos modos nunca abandonó el sueño de trascender en el deporte que le quitaba el sueño y así fue que se convirtió en campeón nacional entre los pesados de la época. Los años pasaron para la familia hasta que nació Charles Villarroel. Con el paso del tiempo querías seguir los pasos de su padre pero este no compartía ese anhelo, por lo tanto el joven viajó al norte, estableciéndose en Iquique.

Más tarde lo seguiría el resto de la familia que marcaría un nuevo comienzo para el deporte en la ciudad. Charles comenzó a entrenarse en el gimnasio de Heriberto Rojas y con gran esfuerzo y trabajo, compartiendo los días con su hermano Robinson, logró convertirse campeón nacional en los años 85, 86 y sudamericano en el 87. Ya en el año 1992 la Asociación de Boxeo de Iquique decide no presentar equipo en el nacional, pero sí lo haría el club Rubén Godoy. Sin el consentimiento de la ABI, los Villarroel y cinco boxeadores más se unieron al club y todos los integrantes lograron consagrarse campeones.

Consumido el hecho decidieron junto a un grupo de adeptos formar la Asociación de Boxeo Centro Iquique, que como consecuencia lograría formar entre 150 y 180 campeones nacionales hasta el año 2015 en las categorías de juveniles y adultos. El gimnasio de Charles Villarroel siempre fue parte del terreno de su casa. Ya en el año 2003, “Charlito” Villarroel intentó participar del Nacional en Tomé, con 14 años, pero debido a su corta edad la Federación no lo deja participar, tomándose revancha los dos siguientes años para convertirse en campeón juvenil nacional. Luego fue llamado a la selección nacional para participar de un torneo en Ecuador, y a su regresó decidió retirarse para estudiar Ingeniería comercial.
Desde el año 2006 regresó al gimnasio para aprender los secretos de ser entrenador y enseñar a los jóvenes.

Bajo la dirección de su padre Charles debutó profesionalmente Juan “La Máquina” Jiménez. Luego de la muerte en 2016 de Charles, el joven Charlito junto a su hermano Alexis y su primo Salvador, hicieron un gran trabajo llevando al profesionalismo a boxeadores como Ramón Mascareña, José Argel, Cristian Olivares y Octavio Fauna.

Durante el tiempo que tuvimos con CBT, también aprovechamos la ocasión para hablar con todos los integrantes. El primero fue Abraham Tebes que nos contó que su apode de King Kong, se debe no solo por su porte físico sino también por su estilo de boxeo ya que cuando sube al ring solo piensa en “el meta y ponga y que se sube a la moto y va para adelante”. Actuando en la categoría semi pesado, es decir en los 79kgs, reconoce que pelea para dar espectáculo a la gente. En cuanto a su historia recordó que siempre fue un chico de grandes dimensiones y que en el liceo sufrió bullying. Debido a esto se acercó al boxeo para moldear su físico y para saber defenderse por las constantes agresiones que sufría. Se reconoce como un fanático del boxeo desde niño y al momento de subir al ring, la motivación más importante es su familia y la gente que lo apoya.
“Yo soy una persona humilde con grandes sueños, ser boxeador profesional y estar hoy en Puerto Rico, es un sueño”, declaró. Hoy Tebes cuenta con un récord 6-0 con 2 ko’s.

Luego se acercó José Argel que nos ilustró con una historia de vida muy dura que lo llevó a recorrer el país de sur a norte y que hoy gracias a un gran espíritu de superación vive como lo había soñado desde los 7 años. Argel fue 3 veces campeón amateur nacional y 2 veces sudamericano. A los 19 años formó parte de la selección nacional cuando después de 20 días de práctica con el selectivo, Jesús Martínez dio el visto bueno para que se quedara. Realizó tres giras en el exterior, recorriendo Brasil, Cuba y Ecuador. Desde su infancia fue parte de una familia conflictiva, sus padres se separaron cuando tenía 13 años y desde los 15 vive solo. Conflictos en la escuela lo llevaron a vivir con sus tíos que no querían que practicase boxeo. Pariente lejano de Martín Vargas, por parte de su madre, lleva en arte de los puños en la sangre. Entró al ejército para mejorar su conducta y cuando conoció a Charles Villarroel, viajó a Iquique para unirse al equipo. Tiene el sueño de convertirse en campeón del mundo y poder ayudar a los que menos recursos tienen y vienen de abajo. Como profesional posee un record de 8-0 con 2 ko’s.

También compartimos un momento junto a Eduardo Zuleta quién también formó parte de la selección nacional amateur entre los 16 y 21 años, además logró la medalla de bronce en los Juegos Bolivarianos Sudamericanos, se coronó seis veces campeón chileno y tiene un récord de 80-10 como amateur y 3-0 como profesional. Antes de acercarse al boxeo jugó al basket y practicó karate. Su pasión por el deporte nació cuando escuchaba historias de su abuelo como peleador callejero. A los 13 años cuando pasaba mucho tiempo en la calle y se codeaba con la delincuencia y situaciones de peligro decidió pisar un gimnasio para cambiar lo que vivía por aquellos tiempos que ahora forman parte de su pasado.

Solía entrenar solo hasta que depositó toda la confianza en Charles y es la primera ocasión que está en un campamento con CBT, ya que hace poco tiempo que se unió al equipovpero ya “se siente en familia”. Reconoce que en esta carrera hay que ir escalando peldaño a peldaño y que siempre hay que dar el máximo, por ello el sueño de campeón del mundo está intacto.

Finalmente se unió a la conversación André “Pitufo” Viera. Este Uruguayo que estaba solo en Miami y “perdido”, se unió a CBT recientemente. Oriundo de Mercedes, después de intentar una carrera como profesional en el fútbol, una pubalgia que nunca logró curarse, lo alejó de las canchas pero sumado al entusiasmo de un sobrino por el deporte de los puños, se acercó a un gimnasio a los 26 años. Como amateur disputó 45 peleas y se enfrentó con uno de los prospectos del momento como Amilcar Vidal Jr .y como profesional tiene un récord de 10-2 con 8ko’s. Antes de pasar al profesionalismo, confiesa que “lo pensé y dudé, ya que dar este paso implica estar más horas en el gimnasio y uno no puede vivir del deporte y tiene que tener otro trabajo”. Sin embargo su debut rentado fue una victoria por KO. Debido a la falta de apoyo suele entrenar poco tiempo antes de cada pelea, y tramita una licencia temporaria. En ocasiones por la cercanía de Mercedes con Buenos Aires, cruza el charco para entrenarse. “El lado positivo del deporte está por el lado de las relaciones y las amistades que te deja el deporte”, nos cuenta. Se entrenó con el reconocido Darío “El Colo” Fernández y en búsqueda de una oportunidad en la meca del boxeo viajó a Miami y cuando estaba sin saber que sería de su futuro se cruzó con CBT de los que no se separó hasta hoy.

De esta manera concluimos estos momentos de anécdotas, experiencias de vida entre momentos serios y otros de risas con un excelente grupo humano y unos boxeadores que comparten el sueño de campeón y la sed de gloria.

Carlos Blanco es columnista de boxeo en Radio El Mundo AM 1070 programa Arte Argentina Deportes. Ex periodista Diario Olé.

TE PUEDE INTERESAR

Leave a Reply

Your email address will not be published.