Lo que prometía ser un gran combate, se ha trasformado en un calvario para Gennady Golovkin, quien después del escándalo de Saul “Canelo” Álvarez y la posterior cancelación de la revancha, ha intentado por todos los medios sostener un evento que a todas luces se desmorona a cada hora.

Ayer se confirmó que Gary O’Sullivan combatirá el 4 de mayo en la cartelera de ESPN, en Estados Unidos.  El irlandés O’Sullivan es escasamente conocido más allá de su apariencia de boxeador del siglo XIX.  Ha perdido los dos combates relevantes de su carrera contra Billy Joe Saunders y Eubank Jr, era una cartelera de escaso valor. Ahora puede que volvamos a saber de O’Sullivan cuando Canelo necesite una nueva victoria rápida. Desde ahí la búsqueda de “paquetes” ha sido intensa, ya que todos los pesos medios de categoría, primero, no aceptarían un combate con un mes de preparación y, a su vez, ya están incluidos en carteleras. Como es el caso de Charllo, Jacobs y Saunders, quien aduce extrañas razones para no combatir (cosa acostumbrada en el británico).

Ante este panorama, se ha buscado nombres irrelevantes como: Jaime Mungia un superwelter que nunca ha peleado un título mundial y Vanes Martirosyan, también superwelter, hasta anoche sonaba el nombre de Yamaguchi Falcao, un medallista olímpico brasileño de discreta trayectoria. Hasta el momento todos estos nombres han sido descartados por carecer de la jerarquía para ir por un título mundial, además de pertenecer a otra división de peso.

Es curioso que en toda esta avalancha boxeadores de categoría C, no saliera el nombre de uno de los mejores peso medio de la actualidad, Sergey Derevyanchenko. El ucraniano invicto 12-0-0 luce un boxeo de potencia y técnicamente completo, pero también es cierto que el ucraniano no es un bulto, es uno de los pesos medios más competentes de la actualidad y está en condiciones de ofrecer resistencia a GGG. Ahora bien, es una pelea arriesgada para una preparación de 3 semanas y a su vez sin mucho atractivo comercial sin una promoción previa.

Si Golovkin tiene que renunciar a la fecha del 5 de mayo, podría verse obligado a esperar hasta agosto o septiembre antes de volver a pelear, y eso sería contra Saúl Canelo Álvarez. Entonces, en lugar de que Canelo sea herido por su probable suspensión de 6 meses, que se espera reciba de la Comisión Atlética del Estado de Nevada en su audiencia del 18 de abril, el afectado sea el kazajo. Golovkin ciertamente puede programar una pelea para junio o julio contra alguien como el campeón de peso mediano de la OMB Billy Joe Saunders o uno de los contendientes, pero estaría poniendo en peligro la revancha de septiembre con Canelo. Golovkin se arriesgaría si peleara con alguien en junio o julio, porque si sufre un corte u otro tipo de lesión, no podría pelear contra Canelo en septiembre en las vacaciones del Día de la Independencia de México por una gran suma. Parece ser que la carrera desesperada por buscarle cualquier rival a GGG va terminar en tragedia. Como predijo Golovkin todo esto ha sido un Big Drama Show

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