Hace algunas semanas, se informaba en medios especializados que el campeón peso pesado del CMB Deontay Wilder (40-0-1/39ko) recibía la oferta más millonaria de su carrera, 100 millones de dólares por dos peleas con Anthony Joshua, por DAZN. Sin duda suma más grande que el heterodoxo boxeador, vera en toda su vida. Sin embargo, misteriosamente rechazo la oferta.

Antes de esta oferta, también se barajaba una posible revancha con Tyson Fury  (27-0-1/19ko) quien finalmente firmo por tres peleas con ESPN, y la esperada revancha de desmorono. Después apareció el dicho contrato con DAZN y también fue dejado de lado.

La explicación de todo esto, estaría en la agente de Wilder, Shelley Finker, quien dice que las peleas con Joshua se rechazaron, porque la primera vez Eddie Hearn ofrecía 15 millones por pelea y con posteridad al empate con Fury, la oferta creció a 40 millones por pelea. Bajo este razonamiento, si Wilder realiza un par de peleas más podría aumentar su pago en una posible serie de peleas con Joshua.

Claro, esto sería posible si Wilder fuera Canelo y sus rivales fueran la elite del boxeo mundial. De hecho, la pelea con Fury fue la que le subió los bonos, y el mediático británico es muy posible que tenga sus propios planes para pelear con Joshua.

Esta semana, se anunció con bastante escandalo el combate con el retador mandatorio del CMB, el norteamericano Dominic Breazeale, un rival discreto ubicado en el top 10 a nivel mundial, Breazeale, ya fue noqueado en 2016 por Joshua, y en sus últimas 3 peleas ha enfrentado a rivales como el polaco Ugonoh número 88 del mundo, Eric Molina n°35, y Negrón n° 89 en un nocaut, que parecía más una pelea de godzilla vs ultraman, que un combate de boxeo.

Así las cosas, la victoria de Wilder será categórica y por la vía rápida, de eso no hay duda. La cosa es, como se supone que Wilder va aumentar sus bonos, en una pelea contra una oposición que como dijo Tyson Fury “son latas de tomates”, Si los planes para subir el valor comercial de Wilder eran tan elaborados, podría haberse intentado cerrar la revancha con Fury, o buscar un combate serio con Dillian Wyhte, quien precisamente se burló de “esta pelea de broma”. Que pasa con los rivales de Wilder y porque se “escapa de una oferta de 100 millones” solo lo responderá el tiempo. Por ahora el futuro nos adelanta, la consagración del británico Anthony Joshua en Estados Unidos, y el desembarco definitivo de Fury tierras norteamericanas.

Finalmente veremos a Wilder, lanzando amenazas y el uso de una jerga anti deportiva, para vender una pelea, pobre y escasa de competencia, para supuestamente aumentar su valor de mercado. Todo parece indicar, que Fury nuevamente se robara el show.

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