El nombre no es muy conocido en el extranjero, tampoco en la historia del boxeo nacional, sin embargo, Duque Rodríguez es llamado por los medios deportivos de la época el hombre de acero[1] o el hombre KO, de hecho, en 1918 grandes exponentes del boxeo nacional como Alberto Downey en variadas ocasiones evitó sus reiterados desafíos en la prensa, Duque Rodríguez, peso medio, constaba con una poderosa musculatura y una izquierda fuerte, terminaba todas sus peleas con sus oponentes fuera de combate. Su historia como él mismo la relata a Los Sports en una fiesta familiar en Talca[2], un matón local lo insultó en público y lo invitó a medirse a un combate singular a la vieja usanza con los puños limpios y a torso desnudo, según relata Rodríguez lo noqueó en dos oportunidades, ya que al despertar de la primera el “matón” volvió a retarlo después de recobrar el sentido y Duque volvió a dejarlo sin sentido, a partir de ahí, en su ciudad natal Viña del Mar , asistió al Centro Boxeril del “Negro Palmer “un típico inmigrante norteamericano que enseñaba la disciplina, quien dijo que después de increíbles 10 lecciones estaba listo para subir al ring [3], así sin saber si era un prodigio del boxeo o era simplemente el negro Palmer un embaucador, pero el boxeo de la época era así rápido y sin momentos para la reflexión, en su primer combate enfrento a Exequiel Ramírez quien lo aventajaba en 14 kilos, pero logró ganarle por puntos en su primer encuentro y hacerlo besar la lona en el segundo. Desde ahí en adelante Viña del Mar le quedó chico y llego a Santiago, la capital de esa época era un lugar en pleno auge de la migración campo ciudad, abarrotada de conventillos, precariedad laboral, el auge del movimiento obrero y el movimiento estudiantil, sin duda para Rodríguez, este mundo era radicalmente distinto al que estaba acostumbrado, Santiago era una ciudad difícil y había que ser un hombre de acero cuando hablamos de boxeo. En busca de surgir en el abarrotado mundo del boxeo capitalino, en donde en esa época existían al menos 60 centros boxeriles en la capital, y para alcanzar la fama era necesario ser un duro en el ring. En el Santiago de 1918 sin mucho dinero se paseó por los clubes de la capital con la esperanza de que le dieran una oportunidad primero se probó en el gimnasio de Heriberto Rojas, pero a pesar de que tuvo un buen desempeño, no tenía dinero para la mensualidad  y así vagó por los centros de box y llegó al gimnasio de otro conocido boxeador de la época el “prizefigther[4] Luis Candia [5] quien le dijo que solo entrenaba “campeones”, suena a publicidad, pero la verdad es Candía cobraba 30 pesos mensuales, y Duque no tenía un cobre para esta alta cuota de “campeón” en ese deambular en busca de una oportunidad como si de una película de Rocky se tratara, se encontró con Salvador Fuenzalida un púgil filántropo lo ayudó económicamente y accedió a entrenarlo.

Duque Rodriguez Sports 1924

A partir de ahí Rodríguez, comenzó a combatir y de manera espectacular al vencer en 1918 a la sensación del momento, Kid Moro, un púgil panameño que había derrotado al imbatible y superestrella de la época Manuel Sánchez[6], derrotó a Moro por KO, y se alzó en los medios como el “hombre de acero”, con una gran resistencia a los golpes e importante desarrollo físico y potencia de golpe. Desde 1917 a 1928 combatió con los rivales más duros del circuito nacional, enfrentando a poderosos púgiles extranjeros como Eladio Herrera y William Murray, Pablo Suarez y John Berhart[7] , en 1927 perdió con el duro púgil peruano Eladio Herrera y con Berhart en 1928[8], lo curioso de la crónica deportiva de la época es que se culpa a Rodríguez de un cambio de estilo hacia un espectáculo más “científico”, ya que según el boxeador su estilo brutal basado en la superioridad física habría sido una de las piedras de tope para su despegue en el extranjero, de hecho, su técnica rudimentaria e imponente físico, no lo volvían especialmente rentable en Argentina o Montevideo, en donde el circuito de boxeo está más bien poblado de boxeadores afroamericanos, que poseían estas características, entra en esto mismo el juego de la lucha entre la civilización y la barbarie, un púgil de color que tuviera un gran despliegue físico y agresivo como Alex Rely, se volvía interesante por el papel exótico y de masculinidad perversa que representaba arriba del ring, pero un púgil blanco de esas características, solo era uno más de tantos que para el lenguaje de la época, eran poco científicos. De hecho, para los Sports[9] la clave de la caída de Rodríguez, fue el intento por aprender a usar de mejor manera su izquierda, ya que aquí perdió su violencia e ímpetu que lo caracterizaban como un púgil que arrollaba a sus oponentes. Duque Rodríguez y Su hermano Wenceslao Rodríguez, fueron figuras importantes en su época, llenaban estadios, eran capaces de atraer público, Rodríguez siempre con un físico hercúleo hacía gala de fuerza y potencia, de esta manera fue interesante para el circuito nacional, pero no para el despegue internacional, así mismo, su intermitencia en el todo o nada, victorias al primer asalto y derrotas al siguiente combate, no lo hicieron atractivo para los grandes managers. Así y todo, la historia del hombre KO, es la de la mayoría de los inmigrantes a comienzos del siglo XX, llegar a Santiago y deambular por una oportunidad en medio de un mar de boxeadores, solo un hombre de acero podría hacerse notar.

Duque Rodriguez 1929 Los Sports

[1] Los Sports, n°s 43-68 (4 ene. – 27 jun. 1924) . Disponible en Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-124401.html . Accedido en 7/6/2016. Nota “El Hombre de Acero,18 de enero 1924, n° 45” por Jimmy Rouge

[2]  Op. Cit. Los Sports, 18 de enero de 1924, n° 45

[3] Op. Cit. Los Sports, 18 de enero de 1924, n° 45

[4] El Prize Figher es una figura proveniente del siglo XIX, en Estados Unidos y Inglaterra, existían boxeadores, que llevaban a cabo combates bajo una paga, estos combates eran con reglas poco claras y no competían bajo el alero de una federación y/o organismo regulador.

[5] Op. Cit. Los Sports, 18 de enero de 1924, n° 45

[6]  Véase http://www.elquintopoder.cl/deporte/manuel-sanchez-el-primer-campeon-sudamericano-chileno-de-boxeo/

[7] http://boxrec.com/boxer/337473

[8] http://boxrec.com/boxer/337473

[9] Los Sports, n°s 200-251 (7 ene. – 30 dic. 1927) . Disponible en Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-124405.html . Accedido en 7/6/2016. Nota el boxeo por Ventura Debezzi, 8 de abril de 1927, n° 213

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