Historia del Bax: “Rafael Franco Boxing Club”

la contratación de profesores para la práctica del boxeo una vez terminada la jornada, esta política empresarial era una medida contra los malos hábitos que a su juicio la clase trabajadora sostenía, tales como el juego, la bebida o aun peor la temida organización política. Ante este escenario, el boxeo irrumpió como un deporte obrero, el cual era organizado por industriales “filántropos” para que existiera un pasatiempo con posteridad al trabajo.

Osvaldo “El Cabro” Sánchez, la estrella que no fue

Sánchez surgió en una época en donde promotores como Tallman o Louis Bouey, simplemente se alejaron de la catástrofe económica y dejaron el país. El boxeo profesional sufrió un letargo, del cual nunca volvió a levantarse. Así las cosas, “El cabro” como era conocido, tuvo que realizar peleas continuas fuera de la categoría pluma, combatiendo en numerosas ocasiones en la categoría de ligeros. Sánchez, fue perdiendo sus mejores años.