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Gafur Rakhimov, debido a supuestos vínculos con el crimen organizado, renunció este lunes como presidente de la AIBA luego de que esta organización, fue despojada del derecho a organizar el boxeo olímpico en Tokio 2020

El uzbeko se convirtió en presidente interino de AIBA en enero de 2018 y fue elegido oficialmente presidente 10 meses después. Eso fue a pesar de la oposición del Comité Olímpico Internacional, que señaló las sanciones de Estados Unidos contra Rakhimov. Acusado de estar involucrado en la producción de drogas y el tráfico de heroína. Rakhimov niega haber cometido algún delito y está tratando de que se levanten las sanciones.

Rakhimov dijo que sus batallas legales no dejaron tiempo para el boxeo.

Estos procesos ahora requieren que esté constantemente presente en procedimientos legales y de otro tipo para acelerar la eliminación de mi nombre de estas falsas acusaciones“, dijo en un comunicado en el sitio web de AIBA.

Rakhimov se apartó de la presidencia en marzo, pero continuó formalmente en el cargo mientras un nuevo presidente interino, Mohamed Moustahsane, asumió la dirección de AIBA. Esto perjudico aun más, la relación con el COI.

El COI, que eliminó el estatus olímpico de AIBA el mes pasado, citando la participación de Rakhimov así como las caóticas finanzas de AIBA. El COI ahora organizará los torneos de boxeo olímpico, además de los eventos de calificación, y AIBA se enfrenta a una posible quiebra sin una porción de los ingresos olímpicos.

El mes pasado, la junta de AIBA eliminó un estatuto que podría haber permitido a Rakhimov levantar su suspensión automática y recuperar el control de la organización.

Incluso antes de la renuncia formal de Rakhimov, AIBA debía elegir un nuevo presidente en noviembre.